28 de abril de 2022
Tendenze & Mercati
La edad de oro del sportswear

Tras un 2021 récord, el crecimiento del athleisure sigue sin mostrar signos de desaceleración
A principios de 2021 hablamos por primera vez del athleisure, presentándolo como una de las posibles tendencias de aquel año. Hoy podemos decir que se trataba de una previsión fundada, dado que el segmento sigue creciendo a doble dígito y ya se habla de la edad de oro del sportswear.
La ropa deportiva según GlobalData: +25% en tres años
En 2025, el peso de la moda deportiva debería alcanzar el 23,6% del mercado global, con un volumen de negocio de 551.000 millones de dólares. La previsión procede de la consultora GlobalData, que estima que el athleisure crecerá un 25,1% en los próximos tres años. El desplazamiento de las preferencias de los consumidores hacia la moda informal ha contribuido claramente a este éxito.
De hecho, siempre según el informe de GlobalData, dos de cada cinco personas en todo el mundo siguen teletrabajando. “El trabajo híbrido seguirá formando parte de la rutina de las personas, que continuarán vistiendo de manera informal cuando no vayan a la oficina”, subrayó al respecto Louise Deglise-Favre, Associate Analyst de la empresa.
El informe de McKinsey: el mercado global del sportswear hacia los 400.000 millones de facturación
“The new normal is here”: este es el título del reciente análisis en el que también McKinsey certifica el boom del sportswear. El estudio describe cómo la ropa deportiva ha generado beneficios superiores a la media incluso en plena crisis pandémica. En 2020, a pesar de la contracción general del consumo, muchos actores especializados en el segmento aumentaron sus ventas más de un 15%. Ahora el mercado debería crecer un 8-10% anual hasta 2025, pasando de los 295.000 millones de euros de 2021 a los futuros 395.000 millones en los próximos tres años.
La tendencia a comprar ropa informal caracterizó los meses de confinamiento y después se mantuvo como una constante. “Los dos últimos años han sido realmente para muchos de nosotros un deporte de competición: esta es la nueva realidad. Hemos vivido un gran cambio comparable al de los años 20, cuando Coco Chanel liberó a las mujeres de los corsés”, declaró en el informe David Allemann, cofundador de la empresa deportiva suiza On.
Artículos deportivos en crecimiento tanto en Italia como en China
Italia no es ciertamente inmune a esta tendencia positiva. Según los datos difundidos por Assosport, asociación nacional que reúne a 120 fabricantes de artículos deportivos, 2021 se perfila con un crecimiento del 8,4% respecto a 2020, con una facturación agregada de 12.200 millones de euros. Un incremento que se espera también en 2022 (+5,6%), con un valor total de la industria que alcanzaría los 12.900 millones (+2% respecto a la época pre-COVID).
Por último, esta moda ha contagiado también a China, donde ha surgido el curioso fenómeno del auge de las marcas “homemade”. Por ejemplo, la marca de ropa deportiva Anta Sports publicó a finales de marzo sus datos, que muestran que los ingresos de 2021 alcanzaron los 49.300 millones de yuanes, con un aumento interanual del 38,9%. Un éxito impulsado por las generaciones jóvenes, conquistadas por sudaderas con capucha con caracteres en el idioma local, abrigos cubiertos de rayas de tigre y zapatillas con motivos florales tradicionales.
En definitiva, los dos últimos años han visto consolidarse nuevas tendencias, destinadas a perdurar en el tiempo y a cambiar nuestros hábitos. Un contexto para cuya interpretación Bizeta dispone de todas las herramientas tecnológicas necesarias.