22 de enero de 2016
Tendenze & Mercati
Los puntos de venta del futuro

Tienda: local destinado a la exposición y venta de mercancías al público. Esta definición parece correcta, pero en realidad la tienda del tercer milenio ya no puede limitarse a las funciones de exposición y venta.
El punto de venta sigue siendo para el consumidor global e italiano un lugar importante en el proceso de compra, donde encontrar gratificación instantánea, tocar los productos con sus propias manos y probarlos disipando de inmediato cualquier duda, y contar con el apoyo del personal para orientarse hacia la elección más acertada. Nos importa no malgastar e invertimos nuestro tiempo en una elección meditada, aceptando, e incluso buscando, consejos.
Los datos de 2015 en el ámbito Retail&Consumer revelan que ya el 60% de los consumidores puede definirse como "digital", pero a pesar de este cambio asistimos a un fenómeno de longevidad del mercado offline en el que, al parecer, hasta el 70% de los consumidores busca información online para luego completar la compra en la tienda.
Por lo tanto, los puntos de venta resisten las sacudidas del cambio, pero surge la necesidad de una revolución completa: deben convertirse, también gracias a la innovación tecnológica, en lugares donde no solo se obtienen resultados de venta, sino donde se construye una relación con un cliente fidelizado.
El futuro de la tienda es la innovación tecnológica continua. Los objetivos son principalmente dos: el primero es mejorar la eficiencia del proceso de compra y el segundo, dar valor a la experiencia de compra, haciéndola lo más agradable e interesante posible.
Pero, a día de hoy, ¿qué tecnologías disponibles pueden mejorar la "consumer experience"? A pesar de la digitalización de los usuarios, a nivel mundial sigue habiendo mucha desconfianza entre los consumidores a la hora de completar sus compras en un smartphone. No obstante, la opinión general es que se convertirá en el método de pago preferido en el futuro, por lo que el reto de los operadores del sector será aprovechar las oportunidades de esta herramienta, acompañando el acercamiento gradual del cliente tipo.
Por ahora, el interés parece centrarse en funcionalidades que aporten ventajas, como las aplicaciones que pueden sugerirle promociones u ofertas personalizadas. A ello se suma el deseo de poder comprobar rápidamente y directamente desde la tienda la disponibilidad del producto en otros puntos de venta u online; poder disfrutar de wifi gratuito con un acceso sencillo; utilizar cajas de autoservicio; recibir información adicional sobre el producto gracias a códigos QR y ser atendido por personal de venta preparado para asistir al cliente de la mejor manera en el pago (también fuera de la caja) y para mostrar a tiempo productos alternativos válidos.
Las tendencias que seguir son múltiples y reflejan la necesidad de un nuevo modelo de estrategia empresarial. Lo que es seguro es que las tecnologías existentes permiten plenamente plantear un nuevo escenario basado en la optimización de la "consumer experience", para ofrecer al consumidor el máximo grado de satisfacción en el proceso de compra.