3 de marzo de 2016
Innovazioni Tecnologiche
Los orígenes de la caja registradora

«Una caja registradora, o simplemente caja automática, es un dispositivo mecánico o electrónico para calcular y registrar las transacciones de venta, unido normalmente a un cajón para guardar el dinero ordenado según sus distintas denominaciones». (Wikipedia)
Todos sabemos para qué sirve una caja registradora, pero lo que la definición no dice es cómo nació la necesidad de una tecnología de cálculo y registro de las operaciones de venta.
Todo empezó después de la Guerra de Secesión estadounidense: hacia 1879, tras la Proclamación de Emancipación de Abraham Lincoln, James Jacob Ritty era el propietario del saloon Pony House de Dayton, en Ohio, frecuentado por personajes ilustres como William Frederick «Buffalo Bill» Cody.
Ritty era un empresario práctico y refinado para la época, pero no se fiaba de la honradez de sus empleados y no podía soportar el riesgo de que alguna moneda fuera sustraída y embolsada de forma deshonesta.
Así nació la necesidad capaz de estimular el ingenio humano, que en este caso desembocó en la famosa exclamación «eureka» durante un viaje en barco hacia Europa. En el barco, de hecho, Ritty se fijó en el uso de una especie de contador de la cantidad de combustible consumido, así que, al volver a casa, James construyó una especie de reloj con teclado. Este primer intento no tuvo éxito, pero aun así se patentó para Ohio el 4 de noviembre de 1879 con el nombre de «Ritty Model I». En 1883 la patente se registró a escala nacional tras el perfeccionamiento del invento con la ayuda del hermano de James, John.
Posteriormente, los hermanos Ritty fundaron en Dayton una sociedad para fabricar la caja registradora, la National Manufacturing Company, pero, al no tener tiempo ni energía para gestionarla, la cedieron a John Patterson, que le cambió el nombre por National Cash Register Company (NCR Corporation).
La misma ciudad de Dayton, unos años después, fue la cuna de otro invento histórico: los hermanos Wright vieron nacer precisamente en esta ciudad las bases del éxito de su primer vuelo a motor. Pero esa es otra historia...