29 de abril de 2016
Tendenze & Mercati
¿Adiós al efectivo?

Las cashless societies (sociedades sin efectivo) siguen creciendo, impulsadas por las tecnologías aplicadas a las finanzas (fintech), que hacen realidad conceptos considerados, hasta hace unos años, pura ciencia ficción. De hecho, después de Suecia y Dinamarca, también Australia anima a los establecimientos comerciales que no aceptan efectivo y prevé eliminar por completo el efectivo en 2022.
Las ventajas vinculadas a la reducción del efectivo en circulación son la disminución de la evasión fiscal, los fraudes y el riesgo de atracos. Pero la comodidad de no llevar efectivo encima no está ligada únicamente a la seguridad: los servicios personalizados que ofrecen las entidades de crédito muestran una ventaja tangible en el uso de las tarjetas de crédito, que guiña el ojo a los usuarios millennials.
Además, el crecimiento de los establecimientos comerciales sin efectivo en los países que están aplicando esta transformación confirma su utilidad real, que se traduce concretamente en una mejor calidad de vida, como por ejemplo el ahorro del tiempo empleado en ir al banco a depositar la recaudación diaria.
Los obstáculos en el camino hacia una sociedad sin efectivo podrían ser factores como la dificultad personal para utilizar las tecnologías, el aumento de los fraudes en la web y los problemas relacionados con el pago de las estancias turísticas, así como la posibilidad de que el sistema tecnológico utilizado sufra una caída o no esté disponible temporalmente. Se trata, en cualquier caso, de desventajas superables, vinculadas al cambio generacional y a la inadecuación actual de las tecnologías digitales utilizadas.
Precisamente las tecnologías digitales son las protagonistas de este cambio: aunque el relevo generacional de los consumidores es lento, el avance del comercio electrónico y la evolución de los servicios y sistemas de pago han acelerado el proceso de desmaterialización del dinero incluso en los países más reacios. En el escenario actual, en el que la experiencia de compra empieza online para terminar en el punto de venta tradicional, los pagos se vuelven omnicanal y mejoran la experiencia de compra.
La relación con el dinero en efectivo se ha transformado hasta tal punto que ha afectado incluso al sólido mundo de la banca, obligándolo a evolucionar para ser más innovador, eficiente y atractivo para el cliente. Para el mundo de la banca, transformación digital significa renovar los procesos tradicionales y ser capaz de poner en marcha, en paralelo, otros inéditos gracias a las nuevas tecnologías. El volumen de datos disponible se vuelve así fundamental para comprender mejor al cliente y ofrecer una experiencia de cliente de calidad, aumentando su comprensibilidad y su seguridad y reduciendo los riesgos.
Este año, el número de usuarios online de los bancos ha superado el número de visitas a las sucursales. Una tendencia que se refleja en las inversiones en fintech de las entidades financieras de todo el mundo, que actualmente destinan más del 25 % de su presupuesto de TI a tecnologías cloud, móviles y big data & analytics, y prevén alcanzar el 30 % en 2019.
Custom SpA está en sintonía con estos cambios y propone entre sus soluciones sistemas de pago electrónico y móvil, capaces de adaptarse a las nuevas dinámicas del mercado. ¡Con las herramientas Custom, el cliente es el protagonista indiscutible del proceso de compra, libre de utilizar tecnologías de autoservicio con la máxima seguridad de los datos!