27 de noviembre de 2025
Tendenze & Mercati
Más allá de las puertas de embarque: la seguridad también viaja por tierra

De las innovaciones digitales a las herramientas de control inteligentes, cada paso hacia un futuro más seguro y sostenible pasa también por la precisión de la impresión.
¿Viajar hoy es realmente más seguro?
Cada año, millones de personas cruzan las puertas de embarque de un aeropuerto sin imaginar lo compleja que es la maquinaria de seguridad que las protege.
En los últimos años, sobre todo después de la pandemia, las tecnologías relacionadas con la planificación de los viajes, el control de los flujos y la seguridad han vivido una evolución rapidísima, empujando a todo el sector hacia una digitalización sin precedentes.
Sin embargo, a pesar de los avances, los peligros siguen a la vuelta de la esquina: estafas, fraudes y filtraciones de datos amenazan con convertir el placer de un viaje en una larga carrera de obstáculos.
Mientras la tecnología sigue transformando nuestra forma de viajar, también los delincuentes digitales evolucionan, lo que da lugar a una carrera continua por la seguridad.
Los aeropuertos, más que cualquier otro lugar, se han convertido en el laboratorio perfecto para probar las tecnologías del futuro.
La innovación corre entre las puertas de embarque
Con el aumento constante del tráfico aéreo a escala mundial, también la seguridad ha adquirido un papel cada vez más central. Los aeropuertos de todo el mundo están invirtiendo en tecnologías avanzadas para garantizar una mayor eficiencia y protección, tanto para los pasajeros como para el personal. La introducción de sistemas inteligentes es ya crucial: permite tomar decisiones más rápidas, gestionar mejor los riesgos y ofrecer una experiencia de viaje más fluida y atractiva.
Entre las innovaciones clave destacan la inteligencia artificial y el machine learning. Estas tecnologías permiten, por ejemplo, detectar con mayor precisión equipajes abandonados, accesos no autorizados o comportamientos anómalos. En el aeropuerto de Singapur, el Changi Airport, los sistemas de vigilancia basados en IA están logrando acelerar los controles de seguridad hasta un 50% con respecto a los procesos tradicionales. Del mismo modo, el Amsterdam Schiphol Airport ha adoptado modelos predictivos y herramientas digitales que, en 2024, permitieron evitar más de 4.000 minutos de congestión en los flujos de pasajeros.
También la biometría y la automatización están transformando la experiencia aeroportuaria. El reconocimiento facial, el escaneo del iris y las huellas dactilares permiten verificar la identidad de los pasajeros de forma rápida y precisa, limitando el acceso a las zonas restringidas únicamente al personal autorizado y reduciendo la necesidad de contacto humano. Según la encuesta realizada por la International Air Transport Association (IATA), alrededor del 46% de los viajeros ya ha utilizado sistemas biométricos en el aeropuerto y el 73% los prefiere a los métodos tradicionales.
Cuando un ransomware bloquea los aeropuertos: el caso ARINC MUSE
A pesar de las innovaciones tecnológicas introducidas en los últimos años, los ataques informáticos, incluso los más complejos y estructurados, siguen siendo un peligro cuyas consecuencias a menudo se ignoran. El 20 de septiembre de 2025, un ransomware, es decir, un tipo de malware que bloquea sistemas y datos y exige un rescate para restaurarlos, puso en jaque el sistema MUSE de Collins Aerospace, la plataforma que gestiona el check-in y el embarque en aeropuertos como Bruselas, Dublín y Londres Heathrow. En pocas horas, las terminales se llenaron de pasajeros en espera: cientos de vuelos cancelados, decenas de miles de viajeros afectados y pérdidas económicas estimadas en más de 20 millones de euros entre aerolíneas y aeropuertos.
El ataque demostró lo frágil que es el ecosistema digital de la aviación: un solo proveedor comprometido puede bloquear media Europa. Los expertos hablan de un caso clásico de ataque a la cadena de suministro, hecho posible por sistemas heredados no actualizados, VPN obsoletas y falta de segmentación entre las redes operativas y las redes de servicio. En la práctica, una única brecha permitió que el malware se propagara rápidamente entre los servidores compartidos.
Además del caos y de los daños económicos, el incidente puso de manifiesto la necesidad urgente de invertir en infraestructuras más modernas, copias de seguridad offline y estrategias zero-trust. Sin embargo, la verdadera defensa sigue siendo humana: formación, concienciación y procedimientos claros. Porque en ciberseguridad, la tecnología solo protege en la medida en que quien la gestiona sabe reaccionar.
En defensa del planeta
En los últimos años, algunos aeropuertos han destacado no solo por su capacidad para gestionar flujos cada vez mayores, sino también por su compromiso medioambiental. Por ejemplo, el aeropuerto de Roma Fiumicino inauguró una «granja solar» de unos 22 MWp (megavatios pico) con 55 000 paneles solares: la instalación es capaz de generar más de 30 millones de kWh al año y de reducir las emisiones de CO₂ del aeropuerto en más de 11 000 toneladas anuales.
Del mismo modo, el Vancouver International Airport (YVR) ha completado dos proyectos de iluminación LED, sustituyendo 21.000 luces en la terminal: esto equivale al consumo energético de más de 200 viviendas y a una reducción de unas 86 toneladas de carbono al año solo para ese segmento de la iniciativa.
Por último, según otro documento de la IATA, las operaciones en tierra de las aeronaves —taxi, rodaje, uso de la APU (Auxiliary Power Unit, un pequeño motor de turbina situado en la cola del avión)— representan casi el 8 % de las emisiones totales de la aeronave: un dato que deja claro que la eficiencia no está solo «aguas arriba», sino también en la gestión de los propios aeropuertos.
Estos ejemplos muestran cómo la sostenibilidad aeroportuaria se está convirtiendo en un imperativo operativo concreto: no solo «hacer menos daño» al medio ambiente, sino replantear procesos, infraestructuras y tecnología para generar valor —para los pasajeros, para el territorio y para las empresas que operan en el sector.
Tecnología y responsabilidad: el viaje continúa también sobre el papel
La seguridad y la sostenibilidad ya no son objetivos separados, sino partes de una única visión: hacer que cada viaje sea más eficiente, más consciente y más humano.
Custom trabaja en esta dirección desarrollando soluciones que unen innovación tecnológica y responsabilidad medioambiental, como VeriPrint®, una tecnología que controla en tiempo real la correspondencia entre los datos enviados a la impresora y los realmente impresos, gracias a un sistema integrado de escaneo y verificación. (www.custom.biz/it_IT/articolo/veriprint)
La experiencia del grupo en el sector ha hecho posible concebir tecnologías que reducen los costes de gestión. Entre ellas destacan la autocalibración de las impresoras de tarjetas de embarque, que permite eliminar el consumo de papel durante la sustitución del rollo, y la tecnología RFID para el equipaje. La impresión directa del RFID en las etiquetas permite supervisar cada fase del viaje del equipaje, reduciendo al mínimo los riesgos de pérdida o retraso y contribuyendo a la sostenibilidad de conformidad con la norma IATA RES 753.